¡Rápido, astuto y con garras afiladas, el Velociraptor era un verdadero cazador! No era tan alto, pero con su estatura de 0.5 metros y un largo de 2 m. (por su cola rígida que le ayuda a estabilizarse en velocidad) era un depredador distinguido en la caza. Contrario a las imágenes típicas en películas y libros, el Velociraptor tenía plumas, un descubrimiento respaldado por las protuberancias en los huesos de los brazos que servían para la inserción de las mismas. Estas plumas no solo servían para el aislamiento térmico sino que también podrían haber ayudado en exhibiciones durante el cortejo o incluso en la maniobra durante la caza. Además, se considera que era de sangre caliente, lo que le permitía mantener un nivel de actividad intensa, necesario para perseguir presas y sobrevivir en los variados y a veces crudos climas de su entorno.
ISBN: 9786319017588
¡Rápido, astuto y con garras afiladas, el Velociraptor era un verdadero cazador! No era tan alto, pero con su estatura de 0.5 metros y un largo de 2 m. (por su cola rígida que le ayuda a estabilizarse en velocidad) era un depredador distinguido en la caza. Contrario a las imágenes típicas en películas y libros, el Velociraptor tenía plumas, un descubrimiento respaldado por las protuberancias en los huesos de los brazos que servían para la inserción de las mismas. Estas plumas no solo servían para el aislamiento térmico sino que también podrían haber ayudado en exhibiciones durante el cortejo o incluso en la maniobra durante la caza. Además, se considera que era de sangre caliente, lo que le permitía mantener un nivel de actividad intensa, necesario para perseguir presas y sobrevivir en los variados y a veces crudos climas de su entorno.
ISBN: 9786319017588